sábado 18 de septiembre de 2021 🕒 08:38:33

EL DR. MIGUEL SAREDI Y EL DR. ORLANDO PULVIRENTI PRESENTARON SU LIBRO ” UN NUEVO DESAFÍO URBANO”

Concejo Deliberante, institución que entendemos es y será clave en los procesos políticos siguientes que debieran llevarnos a sociedades sustentables

Ambos profesionales presentaron su libro “UN NUEVO DESAFÍO URBANO”, que tierne que ver con la aparición del COVID-19 y los efectos que la pandemia nos dejaron incluso con “los cambios en la convivencia social que llegaron para quedarse”.
Además y como consecuencia de esto la participación que tienen los gobiernos locales (MUNICIPIOS), que como bién se subraya en el carto y último capítulo. Uno de los autores del libro Miguel Saredi, contó a PRISMA, algunos detalles del mismo-
El año 2020 ha sido un año extremadamente particular. La pandemia desencadenada por el Covid19  ha generado el convencimiento generalizado de que muchas de las alteraciones que ha producido sobre nuestra convivencia social han llegado para quedarse.
DR. Miuel Saredi Abogado. Empresario Agropecuario. Desarrollo en producción de alimentos. Director de Ciencias Políticas.  Recordemos que, en el momento más álgido de la expansión viral y la imposibilidad de los Gobiernos de hallar una respuesta en carencia de una vacuna o remedio efectivo frente a un virus que se revela potencialmente mortal, casi la mitad del Mundo pasó la extraordinaria circunstancia de sufrir limitaciones en sus libertades ambulatorias, expresada en la palabra “cuarentena”.
Ciertamente, las actividades que se desarrollaban cotidianamente bajo ciertas formas y características –como es el uso del transporte público, las grandes concentraciones en eventos sociales y espectáculos públicos, entre muchísimas otras–, de repente fueron reducidas a cero.  Con ello, se dieron fenómenos no vistos desde el inicio de la Revolución Industrial.
La agenda para evitar el calentamiento global o la contaminación medio ambiental súbitamente hallaba un espaldarazo no querido por muchos Gobiernos al producirse la detención de múltiples procesos dañinos para la ecología.
Dr. Orlando Pulvirenti Abogado especialista en Derecho Administrativo.
La tecnología de comunicación, que venía irrumpiendo fuertemente desde el desarrollo de la internet tres décadas atrás, explotaba, haciendo que el mundo virtual adquiriese tanta importancia como el real.
El aislamiento social, como medida preventiva, y la conectividad digital aceleraron el fenómeno de cambio de logística en la industrialización, pero particularmente en la comercialización, distribución y logística de bienes y servicios.
A la par, se modificó la agenda de educación, llevando a millones de alumnos y docentes de todo el mundo de aulas reales a virtuales, y se expandieron extraordinariamente todos los mecanismos de educación a distancia.
Y si la manera en que compramos y recibimos cualquier bien, hizo que dejáramos de ir a un negocio, inclusive a un almacén, para reemplazar por un catálogo virtual, una orden emitida por una red social y un delivery tercerizado encargado de traer lo adquirido, todo ello bajo un novedoso proceso de satinización e higienización previa, nuestras relaciones interpersonales enteras pasaron al ámbito de lo virtual.
Desde ver a los familiares por un monitor, a despedir virtualmente a quienes fallecieron en esos días, sin acompañarlo.
Todas las pautas culturales, transmitidas durante generaciones, se esfumaron en unos meses.
Teatros, cines, conciertos, todos eventos culturales propios de la vida en sociedad, mudaron inicialmente de una manera tímida y luego más masivamente al “streaming”.
La difusión por internet de esas perfomances artísticas se realiza previa adquisición de una entrada por medio de otra plataforma electrónica, que a su vez carga el precio en un número provisto de una tarjeta de crédito. Siquiera el pago, mediante tickets y facturas electrónicas, se hace persona a persona.
El lector conoce a la perfección toda esta introducción y seguramente puede motivarle las más profundas reflexiones, así como señalar las muchas otras formas en que le han afectado o entiende que han impactado a la sociedad y que abren, en materia de vida en sociedad, múltiples cuestiones adicionales.
Es en este aspecto donde decidimos verter algunos pensamientos sobre de qué manera procesos sociales e institucionales que ya se venían observando respecto de las ciudades habrán de modelar o consolidar las mismas en el futuro.
Es que entendemos que la forma en que nos relacionamos e interactuamos con otros, la necesidad de establecer nuevos paradigmas de convivencia urbana, de ser respetuosos con nuestros propios congéneres, el medio ambiente, su preservación y sustentabilidad, exigen modelar nuevos diseños urbanos e instituciones acordes a ellos. Por eso, en esta breve obra, trataremos de resolver algunas de estas cuestiones.
En el primer capítulo, reflejamos pues de qué forma el mundo entero se halla pensando si las ciudades, tal como se encuentran en la actualidad, son aptas o cuál sería la manera más eficiente de organizar la convivencia social con la ecología: desde propuestas disruptivas de abandonar las grandes metrópolis hasta la idea de reconvertir a las mismas en pequeñas comunidades que puedan sostener toda necesidad de una persona en un radio de quince minutos de traslado a pie; desde suplir el transporte público por bicicletas a lograr que gran parte de los trabajadores ejecuten su tarea por vía telemática.
Veremos que la respuesta no es uniforme, y daremos una visión sobre lo que es posible y deseable esperar en la Argentina.
En el segundo capítulo nos planteamos a quién correspondería instrumentar los cambios urbanos que se necesitan.
 ¿Es razonable que el Estado se mantenga al margen del urbanismo como ha hecho prácticamente en los últimos cien años en la Argentina? ¿Las ciudades deben ser diseñadas y desarrolladas por los privados, como ocurre con las urbanizaciones y emprendimientos privados que moldean el Cono urbano Bonaerense? ¿Los barrios vulnerables no son consecuencia de ese mismo fenómeno de retiro estatal? ¿Tiene pensado el Estado argentino o las provincias un modelo de urbanismo a futuro? Preguntas que, como se observa por su complejidad, no pretendemos despejar completamente, pero sí sembrar la inquietud en el lector.
En el tercer capítulo abordamos la gobernanza local.
Los sistemas de gobierno que tenemos tienen una tradición de casi doscientos años. ¿Son adecuados para satisfacer las necesidades de nuestras actuales poblaciones? ¿Deben ser repensados? ¿Existe una manera de que sean más eficientes las administraciones locales? Comparando las distintas formas de organización que asumen las municipalidades en los principales países occidentales, identificamos algunas fortalezas y debilidades que pueden dar pistas sobre cómo mejorar la conducción comunal.
En el cuarto capítulo, entendimos necesario acercar al lector a uno de los grandes debates que presenta el federalismo, que es la autonomía municipal. 
Es decir, nos preguntamos sobre cuál es el empoderamiento que necesitan las municipalidades para ser actores centrales en el procesode cambio para mejorar la calidad de vida de nuestros habitantes.
En un compromiso que siempre hemos sostenido, expresamos las razones por las cuales entendemos que transferir potestades y posibilidades de decisión a los Gobiernos locales brinda mayor eficiencia, eficacia, transparencia, control y convivencia ecológica y social, que concentrando el poder en las capitales y metrópolis.
Coherentes con este postulado, en el siguiente capítulo, en concordancia con el pensamiento de Alberdi, sostenemos que no es posible asegurar ese camino si no se provee al mismo tiempo a la autoridad territorial con los recursos económicos necesarios. 
No hay autonomía sin medios para planificar y desarrollar los proyectos propios. 
Pero esta situación no solo es un problema para quien gobierna, sino que como también aseveramos, se convierte en un problema para todos los que somos contribuyentes. 
La falta de coordinación entre distintos estamentos de organización estatal lo único que ha ocasionado es una permanente puja por recursos, que usualmente se soluciona mediante ingeniosas alquimias impositivas en la que municipios, provincia y Nación incrementan sus impuestos, tasas y contribuciones, olvidando que al final del camino el pagador es siempre un mismo ciudadano.
Finalmente, en este derrotero, nos centramos en el último capítulo, en aquel Poder que a nivel local se encuentra constituido por los representantes de toda la comunidad y que, como tal, debe ser blindado en sus competencias y atribuciones, como centro de la vida democrática municipal.
Nos referimos al Concejo Deliberante, institución que entendemos es y será clave en los procesos políticos siguientes que debieran llevarnos a sociedades sustentables, participativas, inclusivas, profundamente democráticas y, ante todo, dignas de ser vividas.

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