sábado 15 de junio de 2024 12:05:14

MUCHA TENSIÓN EN EL OFICIALISMO EL PRESIDENTE DICEN ROMPE CON SU VICE Y COMIENZA UNA CACERÍA DE “TRAIDORES”

Guillermo Montenegro y el distanciamiento. La furia amarilla y los traidores cazados. Javier Milei empieza a gobernar sin vice y el kirchnerismo y Patricia Bullrich festejan por igual

Guillermo Montenegro se distanció de la vicepresidente, la relación no es la que era ni va a volver a serlo. Victoria Villarruel pasa su tiempo en el Senado, donde las internas la tienen absolutamente al borde de la furia, y la traición es la única moneda de cambio que encuentra hace dos meses. Los “amarillos” festejaron en Casa Rosada, Javier Milei lo supo ese mismo día, y Agustin Giustinian, lejos de la posible lealtad por haber compartido la primaria con Montenegro, siguió trabajando codo a codo con Humberto Schiavoni, misionero y hombre fuerte del PRO.

Es la síntesis del final de la relación política de Victoria Villarruel y Javier Milei, que empezó a enrarecerse después del debate en el que las miradas se posaron sobre la mujer que investigó y denunció asesinatos de la guerrilla, publicó un libro sobre el tema, y quedó en el ojo de la tormenta por visitar a Jorge Rafael Videla en prisión. Su amiga personal, María Izzo, le había adelantado una docena de pálidas a la vice, que sabe que Javier Milei trabaja sin descanso para despojarla de poder y financiamiento y que quede reducida a la conducción de las sesiones.

Agustín Giustinian condujo la reunión de labor parlamentaria que se trabajó levantar el DNU y que finalmente habilitó su caida. Su relación estrecha con el portal LPO se hizo hostil en el mundo del Senado, donde cada decisión conversada en privado y con pedido de sigilo absoluto se empezó a publicar a la velocidad del sonido en el portal que Victoria Villarruel considera hostil y poco veraz con la información. Esperó Montenegro una lealtad que nunca llegó.

Guillermo Montenegro iba a ser secretario parlamentario, pero prefirió ser diputado. Los roces con Victoria Villarruel se hicieron más frecuentes y las condiciones para volver a trabajar en la oficina contigua de la vice eran innegociables. Lo discutieron en su oficina y ella plantó una serie de medidas que tenían que adoptarse para su regreso, lo que Montenegro rechazó de plano y dio por terminado el diálogo. Fue un día negro, pero no el primero.

Victoria Villarruel empezó entonces una caza de brujas en el Senado para con toda las personas que habían trabajado con Guillermo Montenegro. Incluso hay quienes aseguran que Miguel Ángel Pichetto estuvo reunido con la vice el lunes por la tarde. Sería el final anticipado y el urgente motivo para que más de un macrista dé explicaciones. Ahí entonces oficialistas y UCR hicieron pedido de sesión sin tema de DNU y ella llamó a sesión especial sumando el DNU que en realidad se lo había pedido en otro caso el bloque kirchnerista. La bronca amarilla era total y le dijeron que no podía incumplir el reglamento; y el kirchnerismo festejaba. Le recordaron que no era parte del cuerpo, no es senadora.Fte. mdz