lunes 18 de octubre de 2021 🕒 01:37:29

LA MATANZA: Continúa la discusión por un espacio verde en Don Bosco y vías del Ferrocarril ex Roca, entre Municipio y dos grupos de vecinos enfrentados

0218698BPor el  1digital.com . Una reciente reunión con diversos grupos de vecinos de Ramos Mejía puso de manifiesto la posición oficial sobre el destino de la plaza Antonio Etcheverry: el Municipio de La Matanza estaría dispuesto a comprar una pequeña parte del espacio verde ubicado en Av. Don Bosco y las vías del ferrocarril ex Roca. La posible adquisición abarcaría apenas cuatro mil de los 11.582 metros cuadrados del lote que pertenece a una empresa privada, pero que, desde 2007, funciona como un espacio de recreación, sostenido por la gente de la zona. Para ello, la Comuna desembolsaría un total de 289 mil dólares para mantener una plazoleta de uso público y disuadir la demanda judicial que los propietarios encararon para lograr el desalojo del lugar. El terreno restante quedaría disponible para realizar un emprendimiento inmobiliario.

 

El diputado nacional Luis Cigogna fue uno de los encomendados para hacer oír la propuesta oficial a los ciudadanos. Al respecto, el legislador remarcó que “el Municipio no está en condiciones de afrontar la compra de la totalidad de ese inmueble”, aunque valoró que la iniciativa “satisface a un grupo significativo de vecinos”.

 

El proyecto habría surgido de una propuesta presentada, hace un mes y medio, por los representantes de la Sociedad de Fomento Villa Colombo, junto a otras organizaciones del barrio. A raíz de esa presentación, se llevó adelante un expediente, se pidió tasación al Banco Provincia y, ahora, la cuestión estaría próxima a concretarse.

 

La porción a recuperar sería la más distante a la Av. Don Bosco, donde “ha existido, según todas las constancias, una utilización histórica como plaza pública”, argumentó Cigogna. También, se habló de abrir una calle entre la futura plaza y la fracción que quedaría en poder de los titulares del inmueble.

 

Reacciones dispares
El 26 de octubre, los funcionarios mantuvieron reuniones con dos grupos de vecinos por separado. De algún modo, percibían que la propuesta del Estado municipal iba a generar reacciones dispares.

 

Por un lado, Rosa Castaño, presidenta de la Sociedad de Fomento Villa Colombo, consideró que el encuentro “fue muy positivo” y representó un paso adelante para conseguir “un espacio verde para todos”.

 

“Nosotros pedimos todo el predio. Pero, entre un todo o nada, preferimos algo. Si hubiésemos ido por todo, con seguridad, hubiésemos salido con nada”, argumentó.

 

Así, la titular de la entidad de la cual también forma parte el subsecretario de Industria y Comercio municipal, Néstor Horacio Acuña, explicó que quedó conforme con conseguir, al menos, una parte del espacio verde. “Nosotros pedimos la plaza histórica, lo aledaño eran potreros”, dijo.

 

Mientras tanto, los autodenominados “Vecinos de Ramos Mejía, Villa Luzuriaga y Haedo en defensa de la plaza Etcheverry” rechazaron la propuesta oficial y argumentaron que “es el único espacio verde que queda y tenemos que defenderlo por el bien de las generaciones futuras”.

 

Su referente, Marta Ferreri, explicó: “No aceptamos, porque Ramos Mejía necesita una plaza de diez mil metros cuadrados, la medida mínima para ser considerada como tal”.

 

Asimismo, arguyó que el monto de 289 mil dólares que se estaría pagando por los cuatro mil metros cuadrados “es totalmente absurdo” porque, según manifestó, en las escrituras, figura que el lote total -de más de once mil metros cuadrados- fue comprado en 620 mil pesos. “Para nosotros es una estafa al Estado”, denunció.

 

Del mismo modo, relató que, en la reunión llevada a cabo, Cigogna recalcó que el Municipio no iba a poder frenar el desalojo de la plaza por mucho tiempo más. “Con esta noticia, sentimos que nos estaba amedrentando ”, dijo Ferreri.

 

Historia conflictiva
La fracción donde se asienta la plaza Etcheverry pertenece a la empresa Fran Constructora S. A. que intentó, hace dos años, cercarla para realizar un proyecto de edificación.

 

El hecho generó la reacción de los vecinos, quienes, para defender el espacio verde, instalaron juegos, rampas para bicicletas y canchas de fútbol, y se hicieron cargo del mantenimiento.

 

A partir del conflicto que se suscitó, la firma propietaria inició una acción judicial y el juez actuante ordenó el desalojo. El Municipio decidió intervenir: hizo una presentación ante la Justicia pidiendo la suspensión de la medida, que aun se mantiene.

La historia del predio, que, en principio, perteneció al Estado nacional y, luego, pasó a manos del sindicato La Fraternidad, también da cuenta de episodios violentos.

 

En junio de este año, un grupo de personas bajó del tren que une Temperley con Haedo, golpeó a varios vecinos que se encontraban en el lugar y rompió las rampas para bicicletas.

 

Lo llamativo del caso fue que la formación detuvo su recorrido frente a la plaza y esperó que los agresores volvieran a abordarla para seguir camino. La denuncia fue radicada en la comisaría de Ramos Mejía.

 

Por otra parte, los vecinos hicieron públicas sus sospechas de que Rubén Amato, vinculado al Gremio de los Maquinistas de Trenes, estaba interesado en que se concrete el proyecto inmobiliario.

 

Si bien no hay pruebas de que la empresa Fran Constructora S. A.  pertenece a la familia Amato, algunos vecinos insinuaron que la firma sería de su propiedad. Su hijo, Pablo, se habría hecho presente en el barrio y, frente a un grupo de vecinos, habría asegurado que el terreno era de su padre. Pero, la versión fue desmentida por el propio Rubén Amato. TEXTUAL

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