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JULIO RUBÉN LEDESMA: EL ETERNO RETORNO

Ledesma sólo colecciona decepciones y derrotas. El primer desengaño ocurrió en 2007, cuando el kirchnerismo le bajó el pulgar para ser el candidato

f_12227487Editorial: “Juntos por La Matanza” reza el último slogan de su campaña en una de las tantas gigantografías que atestan la vía pública del municipio. Y es que aunque el candidato podría ser uno solo, son varios los colaboradores que tuvieron que aglutinarse para que su endeble postulación tomara la consistencia y el impulso necesarios para presentarse en las próximas PASO.

Julio Rubén Ledesma es el nombre del dirigente supuestamente “bendecido” por el alicaído líder del Frente Renovador, Sergio Massa, para disputar la intendencia del distrito más importante de la provincia de Buenos Aires en los comicios de este año.

El currículum del “elegido” es amplio: fue senador por la provincia de Buenos Aires, diputado nacional por el Frente para la Victoria y por Unión PRO, diputado provincial e incluso hombre de confianza del mismísimo Néstor Kirchner, a quien, allá por los albores de 2003,  instaló en el conurbano, cuando dicho ex presidente era casi un desconocido. Hoy es presidente de COPEBO (Corriente de Pensamiento Bonaerense), fuerza política que el mismo fundó, y secretario general de SEOCA (Sindicato de empleados y obreros de comercio). Sin embargo, Ledesma no logra pisar fuerte en el implacable territorio matancero, ni siquiera con ese extenso repertorio de cargos antiguos y actuales.

Por el contrario, en lo que se refiere a la tan anhelada meta de ser intendente de La Matanza, Ledesma sólo colecciona decepciones y derrotas. El primer desengaño ocurrió en 2007, cuando el kirchnerismo le bajó el pulgar para ser el candidato. El segundo episodio tuvo lugar en 2011, cuando recibió un knock-out por parte de Fernando Espinoza, actual jefe comunal, quien consiguió una aplastante victoria, cosechando más del 60% de los votos en las generales de ese año. En dicha ocasión, el sindicalista sólo obtuvo un 5% del caudal de sufragios.

Ledesma, no obstante, no claudica a su sueño y desde 2013 forma parte de las filas del massismo, fuerza que este año le otorgaría la ansiada lista para presentarse a competir nuevamente. Sin embargo, no todo es un lecho de rosas, ya que para obtener el visto bueno de Massa, el secretario de SEOCA se vio obligado a aliarse con otros habitué del derrotero político de La Matanza: Fernando Asencio, Ariel Martínez, Abraham “Toto” Delgado y Laura Piperno, todos concejales del municipio en función actualmente.

La forzada y singular unión liderada por Ledesma, responde a un hecho imposible de ignorar: el poderío cuasi feudal del oficialismo es tan firme que hasta ahora ninguna fuerza opositora pudo permear su dominio. Es por eso que, a pesar de los caprichos y de las réplicas ególatras, el ex diputado tuvo que ceder ante la autoridad de Massa y conformar un conglomerado atado con hilos.

En este nuevo frente presidido por el sindicalista, se vislumbran a simple vista las grietas producto de intereses políticos y económicos disímiles (todos los compañeros de fórmula de Ledesma pretendían una lista propia para competir por la intendencia), y de una ideología que está más cerca de valores retrógrados y antidemocráticos que de la autoproclamada “renovación” que promulga el massismo, ya que en 2010, el dirigente votó en contra de la aprobación del matrimonio gay, y en 2013 fue el único diputado en decirle “no” a la ley de fertilización asistida.

Algo que debe destacarse es que la unión entre Ledesma y el grupo de concejales que en un momento pareció un triunfo (por lo menos para algunos sectores del massismo), hoy difícilmente llena las expectativas del electorado matancero, el cual se muestra reacio a aceptar al vilipendiado candidato impuesto por Sergio Massa, quien, a su vez, se muestra en franca caída libre en casi todos los sondeos de opinión pública a nivel provincial y nacional, debido a la fuga masiva de dirigentes que ha sufrido su espacio.

Así, con este inventario de fracasos, pactos e ideas contradictorias, es que Ledesma disputaría en agosto, una vez más, la pelea más deseada, no sólo contra el oficialismo y todas las otras conformaciones políticas (como el PRO ) que orbitan en torno a la tentadora idea de ocupar un lugar en el palacio municipal, sino también contra Raúl Leguiza, otro dirigente del Frente Renovador que también se atribuye la posibilidad de tener una lista en el espacio y disputarle en las PASO el lugar al sindicalista. De esta manera, sólo queda un interrogante: ¿El candidato podrá asumir el protagonismo del feroz escenario político de La Matanza o permanecerá en el banco de suplentes cuatro años más? Por Licenciada y periodista Martina Herreros.

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