martes 26 de enero de 2021

POLITICA: Todos juegan para Macri

Por Leo Anzalone. MACRIMALa semana pasada se los vio a los “presidenciales” del peronismo empecinados en perder la adhesión de la gente. Primero Daniel Scioli elogió al ministro Kicillof y se “lavó las manos” con el tema Amado Boudou, por el otro lado, Sergio Massasumó a su armado al “particular” intendente Raúl Othacehé y sigue convocando dirigentes cuestionados por todo el país, realmente parece que ambos jugaran para que Mauricio Macri sea presidente en el 2015.

Hay algo que es evidente, entre Daniel Scioli y Sergio Massa sumarían el 50 por ciento del electorado, pero parecen no pensar en el resto. Al gobernador de Buenos Aires, por ejemplo, si uno le pregunta por la corrupción kirchnerista, te contesta que tiene una tía que vive en Berazategui, pero claro, es lógico, ante esa pregunta no puede contestar “con voluntad, con confianza, con fe…” como suele ser su speach electoral.

Y Sergio Massa, que llegó donde está genuinamente, con el voto de la gente, ahora parece pensar que puede ser presidente sólo con la opinión de las encuestas y que sólo su imagen le alcanzaría para llegar, hasta dice que no es “tan” peronista, sino de centro. La realidad es que si estos dirigentes siguen jugando con la paciencia de la gente y sobre todo subestimándonos, ese caudal de posibles votantes no se mantendrá como hasta ahora. En definitiva, Scioli avala al kirchnerismo y Massa se lleva el residual, así Mauricio Macri, sigue siendo favorecido.

Ante ese panorama y rápida de reflejos, “Lilita” Carrió, que es una dirigente a la que se le puede cuestionar varias cosas, entre otras que guiña el ojo como Perón, evidentemente tiene olfato político, entonces no es una locura lo que propone. Un acuerdo entre UNEN y ciertos sectores progresistas con el Pro, podría dar un candidato a presidente “no peronista” con un piso de más del 35 por ciento, que por una cuestión generacional (la edad de Hermes Binner) y hasta por tener una gestión para mostrar (Julio Cobos es diputado), sería un plato servido para Mauricio Macri.

Esta teoría resultaría más efectiva ante la bronca que va acumulando la gente y sobre todo por ese germen antiperonista que circula en muchos argentinos, que varios gobiernos ayudaron a crear, puede ser que a este ritmo, si no hay cambios, lleguemos a diciembre del 2015 viendo a Macri jurar como presidente y nosotros preguntándonos en qué nos equivocamos.

Para nosotros, los peronistas, si Scioli y Massa son la opción, sería bueno que los cráneos que tienen al lado se den cuenta que si bien la política es el arte de lo posible, las elecciones se ganan con otra cosa, con sentido común y votos. Si no son coherentes y serios, con el vértigo que nos lleva esta realidad, el pueblo no solo no los apoyará sino que terminará votando a otros. Macri, agradecido.