martes 9 de agosto de 2022 08:29:42

LA MATANZA: El tratamiento de la basura trajo enfrentamientos y dudas dentro del HCD

 Desde hace poco más de dos meses el Partido de La Matanza se ha convertido nuevamente en el foco de atención de la Provincia de Buenos Aires. En las últimas dos sesiones del Concejo Deliberante local, el oficialismo no pudo imponer su voluntad de aprobar una controvertida Ordenanza mediante la cual se construiría una planta de reconversión energética mediante el tratamiento de la basura.A pocas horas de llevarse a cabo una nueva sesión del HCD de La Matanza (el jueves 16 de septiembre), el kirchnerismo matancero pareciera haber logrado conseguir los 16 (dieciséis) votos que le permitirían obtener la aprobación de la Ordenanza mediante la cuál se daría lugar a la construcción del Centro Ambiental de Reconversión Energética (CARE) que se instalaría en la ciudad González Catán muy cerca del límite con Merlo. Descartado el voto positivo de los ediles del Frente para la Victoria (13 en total), el gobierno comunal cuenta con Rolando Galván (Ex Conc. del Dip. Nac. Rubén Ledesma) como aliado y con los concejales duhaldistas Ariel Martinez y Ricardo Maidana que acompañarían el proyecto. De esa manera a pesar de las quejas y denuncias de los vecinos, la oposición de ambientalistas, expertos en el tema y los concejales de distintos bloques quienes encabezados por el Concejal Fernando Asencio (Peronismo Federal – Felipe Solá) han venido resistiendo su aprobación, esta mega inversión de 600 millones de pesos, se convertiría en una realidad y refrendaría el acta acuerdo firmada el pasado 8 de julio entre el Municipio, el Ministerio de Planificación Federal y Enarsa. La mencionada instalación despierta grandes interrogantes al establecer sólo lineamientos generales sin ningún tipo de información sobre las características técnicas y económicas de las tecnologías propuestas para generar la energía -que se promociona como «renovable»- a partir de residuos sólidos urbanos (RSU).  La información de la que dispusieron los concejales no resultó aceptable para analizar el proyecto seriamente, incluso cuando se solicitó a la Comisión de Obras y Servicios Públicos del HCD las características técnicas de la planta recibieron un folleto en idioma italiano y alemán. El concejal Asencio sostiene “no existe nadie capaz de explicar como será el funcionamiento de esta planta”. “La presidente de la comisión ni siquiera se anima a dar la cara con la prensa y mucho menos con las organizaciones ambientalistas o con los vecinos”. Por su parte el concejal Ariel Martínez, a través de su secretario Daniel Novoa, ha comentado en la red social Facebook que “desde hace dos semanas los técnicos del Movimiento Productivo Argentino (MPA), el Ceamse y Greenpeace se hallan evaluando el proyecto para brindarle informes, lo que le permitirá tomar una decisión”. Sobre este particular, la Directora Política Unidad de Campañas de Greenpeace Argentina, Lic. María Eugenia Testa Lic. Lorena Pujó ha sostenido una posición muy clara: …”la sanción de una ordenanza confirmando este proyecto significaría, en los hechos, otorgar un «cheque en blanco» al Poder Ejecutivo que abriría la puerta a la adopción de prácticas poco probadas y riesgosas desde el punto de vista ambiental, social y económico”…, agregando a su vez …”el hecho que ENARSA impulse este tipo de proyectos como fuente de «energía renovable» parte de una base errónea, ya que la generación de energía a partir de residuos urbanos no orgánicos no puede ser nunca considerada como renovable, en tanto los residuos no lo son.  Se trata de descartes de productos fabricados con recursos naturales agotables y finitos como el hierro, el aluminio, el petróleo, la madera, etc. La empresa debería estar focalizando sus esfuerzos en cumplir el programa del GENREN (Generación Renovable) e impulsar proyectos de fuentes como la solar, eólica, biomasa, minihidráulica, maremotriz y geotérmica. La biodigestión es la única opción ambientalmente segura para obtener energía de la fracción orgánica de los residuos urbanos, a través de un proceso de digestión anaeróbico (sin presencia de oxígeno). El gas generado, biogas, puede ser utilizado para calefacción o bien en generadores eléctricos. Ninguna planta o máquina hace desaparecer los residuos domiciliarios y transformarlos mágicamente en energía sin impactos ambientales que afecten la salud de las comunidades vecinas. Los incentivos a la incineración o la combustión de RSU alientan a gobiernos locales a destruir estos materiales, en lugar de invertir en prácticas probadas que resguardan el medio ambiente. Sólo las políticas y programas de minimización y reciclado de residuos (Basura Cero) no generan contaminación ni afectan a la salud, recuperan recursos que no deberían derrocharse, reducen el consumo de energía y disminuyen las emisiones de gases de efecto invernadero”… A la comunidad de La Matanza solo le queda esperar que su gobierno apueste por verdaderas soluciones que mejoren la calidad de vida de sus habitantes, en pocas horas se revelará la incógnita.

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