martes 11 de mayo de 2021 ūüēí 10:41:47
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POLITICA: Kirchner trabaja en un plan para neutralizar a los Intendentes del Conurbano

Esta vez no habrá traición que no se pague caro, habrá pensado Néstor Kirchner cuando diagramó la estrategia electoral para llegar a octubre de 2011 con posibilidades de ganar la elección presidencial.

Y en la ruta que dise√Ī√≥, que tiene como marco legal la reforma pol√≠tica aprobada en el Congreso y aun por reglamentarse, el intendente que no acepte aliados K en sus listas u ose apadrinar una n√≥mina del peronismo disidente tendr√°, como m√≠nimo, un rival apadrinado por Kirchner dispuesto a poner en riesgo su continuidad.

Para eso ya trabajan sin prisa y sin pausa movimientos cercanos a la Casa Rosada, algunos de fuerte ligazón con militancia de base como el Movimiento de Unidad Popular (MUP) y el Movimiento Evita. Otros son una marca registrada como Madres de Plaza de Mayo o Hugo Moyano y sus aliados de la Corriente Sindical Peronista, que reavivaron el Movimiento de Trabajadores Argentinos que combatió a la conducción cegetista en los noventa.

Kirchner quiere que todos estos sectores confluyan en un frente con el PJ similar al que compitió en las generales, al que se agreguen partidos chicos que pueden servir para sumar referentes sin espacio definido. Pero pretende que, esta vez, todos antes definan candidaturas en una interna.

Para eso en la Casa Rosada conf√≠an en dominar los dos tercios de los 900 congresales del PJ bonaerense para habilitar al partido a integrar un nuevo frente. Enterado, Eduardo Duhalde y Ger√≥nimo ‚ÄúMomo‚ÄĚ Venegas, viejos lobos de internas, ya empezaron a puntear a esos dirigentes en busca de aliados.

Sin mucho bullicio, los movimientos K comenzaron a advertirle a los intendentes que si alguno se aleja del kirchnerismo tendr√° un rival local apadrinado por Kirchner y, tal vez, con la sigla PJ en su poder.

‚ÄúSi les dividimos el voto no vamos a ganar nosotros pero muchos de ellos van a perder‚ÄĚ, explic√≥ a LPO uno de los militantes K que levanta unidades b√°sicas en el conurbano.

En la lista de posibles derrotados anotan a Hugo Curto, de Tres de Febrero; y a Fernando Gray, de Esteban Echeverría, dos perfiles distintos pero acusados por igual de rehusarse a abrir las fronteras de sus distritos a espacios afines a la Casa Rosada, que bajan a los municipios con diferentes estrategias.

Por adentro y por afuera

El contrapeso a los intendentes irá por dos vías: algunos sectores harán un primer intento para sumarse a las estructuras locales del PJ, mientras que otros esperarán la conformación de un Frente para que ver que lugar tienen.

Entres los primeros se destaca el ascendente Movimiento de Unidad Popular (MUP), que lidera el platense Federico Martelli, Director de Comunicación en Red del ministerio de Desarrollo Social de la Nación, Federico Martelli, con amparo del secretario general de la presidencia, Oscar Parrilli.

Tras las elecciones y mientras muchos intendentes intentaban despegarse de Kirchner, el MUP acrecentó su presencia en el conurbano y en varias provincias, aunque no en todos los lugares fue bien recibido.

Así, mientras que consolidó su presencia en algunos consejos locales como el de Florencio Varela y de General Rodríguez, le cerraron la puerta en otros como el de La Matanza, donde el ahora convaleciente vicegobernador Alberto Balestrini no estaba dispuesto a aceptar nuevos amigos.

En ese distrito tampoco pudo hacer pie Madres de Plaza de Mayo, que golpea puertas en los pejotas del conurbano a través de los obreros que trabajan en los ambiciosos planes de viviendas que desarrolla su Fundación, siempre con dinero fresco de la Casa Rosada, a quines instan a afiliarse al PJ.

El principal operador político de Madres es Sergio Schoklender, también apoderado de la Fundación, quien en represalia al destrato del peronismo matancero comenzó a recorrer ese distrito con el empresario frigorífico de La Matanza Ricardo Bruzzese, coordinador de la agrupación bases peronistas de la provincia de Buenos Aires.

Además, la titular de Madres Hebe de Bonafini no tiene intermediario para hablar con Néstor y Cristina Kirchner, quienes el 21 de septiembre recibirán en Olivos a los más de 10 mil constructores de todo el país. Para esa fecha, los intendentes que hayan desistido de recibirlos confirmarán que sumaron enemigos a su interna.

Moyano es más básico: fomenta a sus gremios afines a multiplicar los afiliados al PJ, con intención de mostrar fuerza en una interna bonaerense, donde, dice en los mítines sindicales, está dispuesto a pelear por la Gobernación. Su bronca es también con los intendentes, a quienes acusa de haber vaciado los parlamentos de representantes sindicales.

Para eso recorre los distritos presentando su Corriente Sindical Peronista, tambi√©n con base en todo el pa√≠s. A esa l√≠nea la apoya el Movimiento Evita, cuyo l√≠der, Emilio P√©rsico, con cargo en el PJ nacional, fue el mayor beneficiado en el reparto de los planes Argentina Trabaja, de donde quedaron afuera otras organizaciones sociales como la Federaci√≥n de Tierra y Vivienda de Luis D’El√≠a.

En respuesta, organizó el multitudinario acto del 11 de marzo en Ferro, donde confluyeron sindicatos y movimientos sociales para aplaudir a Kirchner y mostrar su poderío por fuera de la estructura del PJ.

Cada uno por su lado, al menos por ahora, el Mup, Moyano y Bonafini amenazan con restarle votos a los intendentes para que piensen dos veces ante de dejarse llevar por las invitaciones de Francisco De Narv√°ez, quien¬†los invita una y otra vez a sus filas con la repetida frase ‚Äúnuestro l√≠mite es N√©stor y Cristina‚ÄĚ.

Los tres sectores creen que¬†Kirchner no romper√° formalmente relaciones con ning√ļn jefe comunal revoltoso y hasta conf√≠an¬†en¬†recuperar a rebeldes como Pablo Bruera (La Plata) y Sergio Massa (Tigre). De hecho, Madres tiene construcciones acordadas en las dos comunas, el Mup tuvo hasta el a√Īo pasado funcionarios afines¬†en la administraci√≥n platense y Moyano conserva una relaci√≥n cordial con el ex jefe de Gabinete.

Al mundo K de la provincia se agregan Edgardo Depetri, del Frente Transversal (quien nunca aceptó volver al PJ), el Polo Social del intendente de Quilmes Francisco Gutiérrez (en los papeles, todavía titular del PJ de Quilmes), el Frente Grande de Diana Conti y Eduardo Sigal (un sello testimonial, pero que tiene en todo en regla para ponerse al servicio de la causa) y fuerzas menores como el Partido Intransigente, cuyas siglas también estarán al servicio del Gobierno. Estos nombres sí irían directamente a una interna del Frente, al menos para discutir lugares con los intendentes quienes todavía aplaudan a Kirchner. Fte. Lapolitica online

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