viernes 15 de enero de 2021

RIO BERNEJO: Prodigiosa reserva fácilmente aprovechable

LOS COSTOS DE TRANSPORTE IMPIDEN EL DESARROLLO DEL INTERIOR ARGENTINO Y SE REDUCIRÍAN NOTABLEMENTE MEDIANTE EL TRANSPORTE FLUVIAL QUE ES MUCHO MÁS BARATO QUE CUALQUIER OTRO MEDIO
Las aguas del río Bermejo y sus afluentes podrían ser utilizadas para la navegación fluvial en sendos canales que deberían construirse y que comunicarían el territorio boliviano desde dos puertos a construirse en él, pasando por el espacio argentino hasta el río Paraná. El caudal del Bermejo y sus afluentes tienen suficiente agua para proveer a un primer canal navegable que desde la República de Bolivia atravesaría las provincias de Salta, Chaco y Formosa hasta el río Paraná. Un  segundo canal también daría por lo menos un puerto a la provincia de Jujuy, uno a Salta, atravesaría el Chaco, permitiría erigir uno o mas puertos en Santiago del Estero, atravesaría Santa Fe y comunicaría a la  República de Bolivia y al noroeste argentino con el río Paraná dándoles salida al mar. Los costos de transporte que impiden el desarrollo de esas regiones se reducirían notablemente por ser el transporte fluvial mucho más barato que cualquier otro medio, se transformaría a un desierto de 250.000 km2 en un generador de riquezas y se podrían realizar actividades tanto en la República de Bolivia cuanto en la República Argentina que hasta ahora están vedadas por la lejanía a los centros de consumo. Además se llevaría agua y electricidad a lugares a los que hoy no llegan. Desde el punto de vista de las cuantiosas obligaciones externas que tiene nuestra Patria, estas obras impulsarían la creación genuina de capitales que concluirían con nuestro inveterado carácter de deudor moroso internacional a tasas de interés impagables, superiores a los beneficios que procuran. La propuesta revela que la cuenca del Bermejo serviría para usos múltiples que cambiarían la geografía de nuestro país y también la mentalidad del “no se puede” que se vería sustituída  por la garra y el coraje de quienes dirían: “me atrevo”, malgrados la dificultad o la rémora de los pesimistas y timoratos de siempre. La puesta en marcha de esta decisión crearía miles de empleos dignos para todos los sectores sociales. Los habitantes de las villas miserias, muchas veces empantanados en habitaciones miserables y en un contorno envilecido por la droga y el crimen, podrían participar en esta tarea grandiosa que exaltaría los mejores sentimientos de los argentinos y convocaría su voluntad creadora.
El río Bermejo y sus afluentes brindarían agua suficiente para los canales de navegación propuestos, generarían hidroelectricidad, habría agua para el consumo de la población, la ampliación del stock bovino, la agricultura y la industria. Se regarían 800.000 ha. Actualmente esas aguas se desperdician, al par que las de otros ríos argentinos, entregándolas al mar con escaso o ningún beneficio mientras millones de compatriotas carecen de lo elemental y nuestros gobernantes tienen que salir a pedir prestado fondos a los financistas internacionales en lugar de extraer de nuestro suelo las riquezas que indisputablemente obran en él para cancelar con aquellas, de una vez por todas, deudas vergonzosas.
HOMENAJE: Antes de seguir adelante deseo agradecer al Rotary Club que me ha permitido abordar este tema y a la Embajada de la República de Bolivia que ha enviado al Sr. Secretario de la misma Sr. Rafael Gonzalez a presenciar esta exposición. Asimismo deseo rendir homenaje a los
generales Julio Argentino Roca y Agustín P. Justo que comprendieron la importancia estratégica del río Bermejo y al almirante Gregorio                Portillo que realizó estudios y propuestas de extraordinaria calidad para el aprovechamiento de la cuenca del Bermejo, como por ejemplo la necesidad de construir los canales aludidos antes. Esta exposición recoge también las ideas y los diagramas que se hallan en el libro:” Geoestrategia para la integración regional” del Dr. en Ciencias Económicas Nicolás Boscovich, de imprescindible lectura.
QUE HABRÍA QUE HACER:
El Río Bermejo esta tildado de “salvaje” porque  cambia permanentemente de cauce lo que lo hace innavegable debido a las  grandísimas variaciones en su caudal que puede pasar de 5000 m3 por segundo, como ahora por ejemplo al influjo de las lluvias monzónicas, a 20/30 m3 por segundo en buena parte del año, y porque transporta gran cantidad de sedimentos que dan el color a sus aguas, origen a su nombre y causan río abajo toda clase de contratiempos.
El eje de los trabajos sería la construcción de una represa en “Zanja del Tigre”, cerca de la localidad de Pichanal en Salta que permitiría embalsar al río Bermejo luego de recibir las aguas del Río Tarija. Ese embalse  tendría unas 26.000 ha y una capacidad de 4000 hm3 y permitiría elevar la cota de esos dos ríos y construir en cada uno de ellos un puerto en territorio boliviano si sus autoridades no dispusieran otra cosa, que permitiría la navegación de barcazas convencionales de 1000 toneladas o posiblemente de barcazas de 5000 toneladas con menor calado y mayor manga (ancho). En Pichanal (Salta) también habría que construir un puerto.
“Zanja del Tigre” por sí sola regularizaría el 45% del flujo del agua por los canales a construirse con los cuales se haría posible la navegación sin contratiempo alguno. Debería hacerse otra represa en el  río San  Francisco que fluye cerca de la ciudad de Jujuy y que es también afluente del Bermejo con un caudal de 140m3 por segundo. Esta represa que lo tornaría navegable permitiría construir un puerto cerca de  la ciudad de Jujuy mediante un canal que la conectaría al río San Francisco, de allí al Bermejo, de este al Paraná, al Plata y finalmente al océano Atlántico, lo que podrá parecer increíble a los hermanos jujeños pero es real.
Habría que hacer tres represas más para regularizar el Bermejo: Vado Hondo, con  una capacidad de 3000 Hm.3 y una superficie de 6100 has, Dique complementario Pescado I con una capacidad de 497 Hm.3 y una superficie de 1900 has. y otro dique complementario Pescado II con cuan capacidad de 2000 hm3 y una superficie de 3500 ha.
Estas cuatro represas generarían hidroelectricidad.
LOS CANALES DE NAVEGACIÓN:
Lo verdaderamente revolucionario de la propuesta es la construcción de  canales de navegación desde Bolivia hasta el Paraná para transportar desde y hacia ellas, mercancías en forma económica. Serán caminos multipropósitos construídos con agua que originarían una transformación económica, imposible de otra manera. Los habitantes de los 250.000 kilómetros cuadrados que abarca la propuesta o sea una superficie similar a la mitad de Francia, viven en la pobreza y en el aislamiento, región que  está deshabitada (1,5 habitantes por kilómetro 2) sencillamente porque quienes allí nacen, no pueden trabajar porque el precio del transporte es ruinoso y no les queda nada del valor de lo que producen. Tienen que emigrar y aglomerarse en las “villas” que tenemos en nuestras grandes ciudades, perder su identidad cultural y el sistema de valores que tenían ancestralmente muy superior al ambiente de la “villa” donde quien ocupa un pedazo de tierra sabe que se instala sobre algo que no le pertenece. El abaratamiento del flete transformará  la mentalidad y hábitos de la gente de este desierto  que trabajará para un mercado donde podrá vender lo que elabore y percibir dinero contante y sonante y  que tendrá agua y una vida mas rica en posibilidades. Los canales de navegación fluvial barata van a incorporar a la civilización 250.000 km2 de territorio nacional y al bienestar a centenares de miles de argentinos que allí viven y a muchos otros que volverían a la tierra donde nacieron.
El canal de navegación lateral del rio Bermejo tendría 730 kilómetros de extensión desde Zanja del Tigre (Pichanal) hasta el Paraná en donde desembocaría desde territorio formoseño o chaqueño según sea la traza. Se haría en línea recta con lo cual se acortaría notablemente el tiempo de navegación.  El segundo canal tendría unos 1000 km. de extensión e  iría desde Zanja del Tigre en Salta, cruzaría el Chaco a la altura de Taco Pozo, Santiago del Estero desde el noroeste hasta el sudeste de la provincia, penetraría en Córdoba en el extremo noreste y cruzaría Santa Fe hasta desembocar en el Paraná ligeramente al norte de la ciudad de Santa Fe. Los canales de la propuesta son los dos principales mencionados aunque no se puede descartar que alguna provincia (por ejemplo Córdoba) tenga planes para construir otro u otros que la comunique con el Paraná utilizando cauces ya existentes.
Los canales tendrían unos 12 pies de calado (o sea 4 metros) y un ancho de 30 metros.
PARA TRANSPORTAR GRANDES CARGAS MUY BARATO NO HAY MAS REMEDIO QUE CONSTRUIR LOS CANALES.
Supongamos que cada canal transporte anualmente unas 60 millones de toneladas de cualquier carga imaginable. Supongamos que  se utilizaran  convoyes de 25 barcazas y que esas barcazas tengan 1500 tn.cada una o sea que cada convoy transportaría 37.500 tn. Necesitaríamos 1600 convoyes con 40.000 barcazas. La alternativa sería utilizar 2.000.000 de vagones de ferrocarril de 30 tn cada uno o 2.666.666 camiones de 22.5 toneladas cada uno. Un estudio de la Bolsa de Comercio de Rosario dijo que el costo de transporte por camión era de 5 centavos por Tn.km, por ferrocarril era de 3 centavos y por barcaza de 1 centavo. En los Estados Unidos se calculó que los trenes consumen hidrocarburos cinco veces mas que los buques y los camiones mas de siete veces.
PARA DESARROLLAR ARMONICA Y RAPIDAMENTE  A LA ARGENTINA NO HAY MAS REMEDIO QUE RECURRIR A LOS RIOS.
La Argentina tiene muy mal distribuída la población porque en lugar de marchar hacia el interior y desarrollar regiones ubérrimas que solo les falta el agua para transformarse en verdaderas cornucopias de riquezas, nos hemos apeñuscado de tal manera que en 7000 km.2 se encuentra el 40% de la población del país. Hemos desdeñado la creación de canales navegables previstos en la Constitución Nacional y el resultado ha sido que tenemos un interior virtualmente desierto en cientos de miles de kilómetros sencillamente porque no tienen agua ni para producir, ni para navegar ni para consumir. Si utilizáramos los ríos como ya ha sido estudiado, podríamos regar esos desiertos por una parte transformando la geografía argentina  y por la otra, como se trata de objetivos de envergadura que exigirían realizadores y no charlistas, no tendríamos mas remedio que convocar a los mejores hombres y mujeres del país, para que hagan lo que tienen que hacer.  El único secreto que encierra la construcción de una gran nación, es poner a su frente aquellos que estén a la altura del  destino que quiera tener su pueblo. Argentina puede volver a ser lo que indisputablemente fue, a poco que coloque en las posiciones cimeras a aquellos que sean dignos de su Historia. Para Prisma por Dr. Juan José Guaresti (nieto), fundador del encuentro de economistas

Deja una respuesta