Publicación: 15/01/2018

LOS GREMIOS EN LA PROVINCIA RECLAMAN PARA LA DISCUSIÓN SALARIAL QUE EXISTA LA CLAÚSULA GATILLO

Los gremios estatales y docentes de la Provincia están en alerta. La cuestión salarial es el motivo central de un estado de inquietud se fue agigantando en los últimos días en función de que pareció consolidarse en el Gobierno una premisa clave para la negociación que se avecina. Según diversas fuentes de las administraciones nacional y bonaerense, para 2018 no habrá cláusula automática de actualización salarial que acompañe a la evolución inflacionaria.

El esquema que fue ideado a fines de 2016 en los laboratorios del equipo de María Eugenia Vidal, fue aceptado de no muy buena gana por los sindicatos en el cierre de la discusión de los sueldos del año pasado. Pero el esquema funcionó y les permitió a los trabajadores que sus sueldos no perdieran frente a la disparada de la inflación.

El ejemplo de lo que ocurrió aclara un poco más las cosas. Los gremios estatales cerraron un acuerdo anual del 18% en cuatro cuotas. Y los docentes, del 21,5%. Ambos terminarán cobrando el 24,8% que fue finalmente la inflación de todo 2017, gracias a la aplicación del reajuste automático.

Allá por noviembre del año pasado, Vidal convocó a los sindicatos a una reunión en la sede porteña del Banco Provincia. En el piso 19 de ese edificio donde funciona uno de sus despachos, habló de reiterar el esquema de la cláusula gatillo para 2018, según dicen los sindicalistas.

La Provincia incluso había avanzado en negociaciones informales con los gremios con los parámetros de proyección inflacionaria original de entre el 8 y el 12% que había establecido el Banco Central. Incluso, en algunos encuentros reservados se volvió a mencionar el mecanismo de actualización por inflación.

Sin embargo, los contactos se suspendieron en forma abrupta. En parte tuvo que ver el recálculo ensayado por el gobierno nacional de las metas inflacionarias, que las estiró al 15%.

Por estas horas los gremios aguardan la convocatoria oficial con inquietud, porque comenzó a circular con insistencia la versión de que para 2018 la Nación no quiere la cláusula gatillo ya que considera que aumentaría las expectativas inflacionarias. La Provincia se moverá en tándem, dejaron trascender diversas fuentes.

Por estos días se habla de que la oferta oficial de aumento no iría más allá del 15%, sin actualización. La negociación no emerge sencilla porque los sindicatos no estarían dispuestos a cerrar por menos de un 20% para todo 2018. Más aún cuando diversas consultoras privadas ya estiman que la inflación de este año difícilmente quede por debajo del 19%.

Los sindicatos aguardan un llamado oficial a negociación que, estiman, debería producirse en breve. “El diálogo se cortó en forma abrupta; se estaba hablando pero no nos llamaron más”, dijeron fuentes sindicales consultadas por este diario.

Los sindicatos saben que será muy complejo llegar al 20%. Por eso, creen que la cláusula gatillo ayudaría mucho a descomprimir la negociación.

De hecho, el Sindicato de Salud Pública inició una campaña por las redes sociales para recordarle a la Provincia el compromiso que asumió de revivir ese mecanismo de actualización.

“Llama la atención que se quiera dar marcha atrás porque en las charlas que mantuvimos con la Gobernadora le pedimos que mantenga la cláusula y ella nos dijo que sí”, afirmó a este diario el titular de ese gremio, Miguel Zubieta.

“Esa cláusula fue positiva y pudimos mantener el bajo poder adquisitivo del salario gracias a ella. Y su vigencia para este año es una condición que no vamos a resignar”, advirtió.

APLICACIÓN

Como informara este diario, tanto estatales como docentes recibirán una compensación salarial con los sueldos de enero que, en el caso de los docentes, llegará a alrededor del 3 por ciento.

También los estatales, policías y penitenciarios recibirán un plus, pero a raíz de que el esquema de acuerdo fue distinto, será cercano al 1,5 por ciento. Todo, gracias a la cláusula gatillo

Para comprender los motivos de este ajuste salarial hay que remitirse a los acuerdos paritarios que el gobierno de María Eugenia Vidal firmó con los gremios. Y más puntualmente, a los índices inflacionarios que la administración nacional no logra terminar de domar.

En el caso de cierre logrado con el Frente Gremial Docente, el porcentaje de aumento fue del 21,5%. Y se convino que si la inflación superaba ese porcentaje, los maestros cobrarían la diferencia.

La cuestión es que como las políticas antiinflacionarias del gobierno nacional no dieron los resultados esperados durante 2017, ahora Vidal deberá aplicar la actualización.

El gobierno nacional aguardaba un incremento del costo de vida en torno del 17%. Pero terminó siendo del 24,8 por ciento.

Los docentes deberán recibir la diferencia entre el 21,5% y ese guarismo de la inflación. Es decir, cobrarán en enero un 3,3 por ciento más.

Si bien los trabajadores estatales también recibirán una compensación, el porcentaje será menor producto de la particularidad del acuerdo salarial que la Provincia cerró con ese sector.

Es que, efecto, los gremios acordaron una mejora del 18% en cuatro cuotas de 4,5% cada una. Al final de cada trimestre ese porcentaje se fue revisando porque siempre quedó por debajo del costo de vida.

Lo mismo ocurrirá en el caso del último trimestre del año. La inflación acumulada entre octubre y diciembre fue del 6%. De esta forma, los estatales cobrarán un 1,5% más con los sueldos de enero para “empatar” el alza de precios.

UNA CONSTANTE

En el período enero-marzo, la inflación acumulada fue del 6,3%, mientras que los empleados estatales, policías y penitenciarios recibieron un 4,5%. De esta forma, quedó una diferencia “a favor” de los trabajadores de un 1,8% que se terminó pagando.

Una situación similar se produjo en el segundo trimestre. Es que, en efecto, en abril la inflación fue del 2,6%, en mayo trepó al 1,2% y en junio del 1,3%.

De esta manera, el acumulado del trimestre fue del 5,1%, con lo que al 4,5% pactado se le agregó un 0,6% más. Esa diferencia, más el 4,5% correspondiente al tercer trimestre, fue percibido por los estatales bonaerenses con los sueldos de julio que se cobraron los primeros días de agosto.

Cerrado el tercer trimestre, la situación volvió a repetirse. La inflación acumulada, tomando el índice nacional, fue del 5% y del 5,2% si se toma el cálculo correspondiente a Capital y Gran Buenos Aires. La pauta salarial era del 4,5% y entonces volvió a dispararse la “cláusula gatillo”.

De esta forma, los estatales bonaerenses, policías y penitenciarios cobraron el 4,5% correspondiente al último trimestre del año más la actualización, con los sueldos de octubre que se percibieron en los primeros días de noviembre.

En el cuarto trimestre, la situación volverá a repetirse con una diferencia “a favor” de los estatales del 1,5%.

Esta modalidad de acuerdo le permitió a los estatales y docentes no perder frente a la inflación. Y es un esquema que los gremios quieren que se ponga en práctica en el acuerdo salarial que se termine firmando este año. Los gobiernos nacional y bonaerense, no quieren. El tironeo, recién empieza.

15%
Es la cifra que extraoficialmente trasciende sobre el ofrecimiento que el gobierno bonaerense le hará a los gremios estatales para todo 2018. La diferencia respecto al año pasado es que esta vez no se aplicaría el ajuste por inflación llamado “cláusula gatillo”. Fte.ElDía

Deja un comentario